Leyenda Urbana remitida por e-mail:

Esto me lo conto la mujer de mi hermano, y sucedio en Boras (una ciudad del oeste de Suecia). Una amiga suya habia comprado un racimo de platanos. Le dio uno a su hijo pequeño y le dijo:

- Ahora sientate aqui y comete este platano.

Ella se fue a la cocina. Y desde alli le oyo gritar:

- ! Mama, hay algo que se mueve dentro del platano !.

- Si, claro - dijo la madre. - El platano esta vivo. ! Claro !.

Penso que se trataba de imaginaciones del crio. Pero luego se lo encontro muerto. Le habia mordido una pequeña serpiente, de unos cuatro o cinco centimetros; una cobra enana.

Desde que me lo contaron, siempre miro bien antes de comerme un platano para asegurarme de que no lleva una serpiente dentro.