Leyenda enviada por e-mail:
A mi las leyendas siempre me habÃan gustado pero nunca les cogà importancia
ya que nunca habÃa vivido una.
Todo empezó cuando llegue al colegio mayor, un internado en las afueras de
toledo, el primer dÃa que llegue los chavales decidieron hacerme una
novatada y que mejor que contarme esta leyenda que al final cobrarÃa vida.
El segundo dÃa de llegar al internado empecé a explorar los alrededores y
me encontré con un camino que llevaba al tajo, eche a caminar hacia en rió y
me detuve en una lápida al lado de un puente que llevaba a una casa en medio
del rió, en ella hablaba sobre una chica que murió no se si en el 96 o en el
97, le pregunte a uno de mis colegas si sabÃan algo mas sobre el tema y me
contaron que hacia 6 o 7 años un grupo de chavales montaron un botellón en
aquella casa, transcurridas unas horas, la gente empezó a dormirse y a
marearse a causa del alcohol, una de las chicas se fue a un piso de abajo
que la llevaba a una especie de estanque, ella resbalo y se cayo dentro,
empezó a gritar como loca pero nadie la oia, al poco rato empezaron a oir a
alguien gritar, y bajaron tambaleándose hasta dar con ella, intentaron
sacarla pero les fue imposible, las aguas del tajo son muy traicioneras,
están llenas de pequeños remolinos o algo asÃ, y bueno el agua se la trago y
la gente se fue corriendo a llamar a la policÃa. estuvieron 3 semanas
buscándola bajo el agua, pero fue inútil, su cuerpo habÃa desaparecido.
Cuando los chavales me contaron esto yo me lo tome a cachondeo y me fui a
cenar, mas tarde volvà para caer en una novatada en la que unos chavales se
hicieron pasar por espÃritus, estuvo bastante bien. Cuando llego en fin de
semana me dio por volver a esa casa, pero no se me ocurrió entrar (ni por
todo el oro del mundo), me baje a la orilla del rió a fumarme un cigarro y
empecé a recordar la leyenda, me estuve riendo un buen rato hasta que
derrepente se ilumino la casa y a los pocos segundos se apagó, creo que no
me habÃa asustado tanto en la vida, me levante, apague en cigarro y me fui a
grandes zancadas hacia el internado, empecé a oÃr a una chica, y me pensaba
que era una de mi clase que estaba por ahà con los colegas, al girarme no vi
nada pero seguÃa oyendo esas palabras que todavÃa me producen escalofrÃos,
-ven, vamos, ven aquÃ, soy yo, tu amiga, ven, ven a jugar conmigo guapo.
empecé a correr y tropecé, cai por un terraplén y me golpee contra una
piedra justo en la orilla, centré los ojos en en agua y vi como algo
empezaba a asomarse acercándose hacÃa a mi ese momento me quede tan pillado
que empecé a vacilar a esa cosa y entonces se asomo una cara que no pude
distinguir muy bien porque el pelo le tapaba medio rostro, ahà ya si que me
cague pero bien, salà disparado y no pare hasta llegar al colegio. se dice
que todas las noches se oyen voces de una chica con las que te intenta
convencer diciendo te cosas sensuales.
Esta leyenda es cierta, cuando paséis por Toledo, preguntar x el colegio
mayor y yendo hacia un ambulatorio hay un camino de tierra, os llevara al
tajo y a lo lejos divisareis la casa, no os aconsejo que vayáis por ahÃ,
solo si tienes los cojones bien puestos.
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